Ante la presencia de un bulto en la piel de nuestra mascota, la primera medida a seguir será tratar de averiguar la causa del mismo con ayuda de un profesional. Es probable que no sea nada grave, pero puede darse el caso de encontrarnos ante problemas serios, en los que un rápido diagnóstico y tratamiento será crucial para garantizar el bienestar y estado de salud óptimo de nuestra mascota. Para ello, nuestro veterinario realizará un examen que determinará qué tipo de células conforman el bulto y observará si causa dolor o no. Una simple citología aspirando células puede ser suficiente, pero en otros casos habrá que optar por una biopsia para obtener mayor cantidad de tejido y poder realizar un examen más profundo, llegando incluso a la eliminación de todo el bulto siempre que sea posible.

Abultamientos por vacunaciones

Tras las primeras vacunaciones realizadas en las mascotas a menudo aparece en el punto de inyección un pequeño bulto duro, fácil de diagnosticar conociendo el proceso por el que el animal acaba de pasar, y sin mayor complicación ya que en todos los casos tiende a desaparecer con el paso de los días o incluso semanas.

Inflamaciones por golpe

Otro caso en el que es posible relacionar el bulto a una situación es tras un golpe. En este caso se produce un hematoma en la zona afectada que igualmente tiende a desaparecer con el paso del tiempo. El problema es que no siempre vamos a ser conscientes de que el animal haya sufrido un golpe por lo tanto no podremos asociarlo al mismo.

Bultos por heridas

Es posible también que siendo conscientes de alguna herida mal curada, o mordedura de insectos, podamos observar un absceso, producido por la infección en el tejido. El absceso es la reacción del sistema inmunitario para tratar de controlar la infección y aparecen con relativa velocidad. El problema igual que en el caso anterior, es que es posible no habernos dado cuenta no tanto de una herida grande pero si de heridas más pequeñas o mordeduras de insectos por las cuales puede producirse la infección y consecuentemente el absceso.

Otros casos de bultos en la piel de nuestra mascota

A partir de aquí será más difícil relacionar el bulto con una causa, por lo que como hemos comentado habrá que realizar un rápido diagnóstico, y no por ser algo pequeño restarle importancia, ya que podría evolucionar rápidamente a algo mayor.

Podremos encontrar abultamientos de carácter generalmente benigno y fácil solución quirúrgica, como serían quistes sebáceos o lipomas, pero otros tendrían un peor diagnóstico siendo tumores malignos tales como tumores mamarios en perras, o hemangiosarcomas y fibrosarcomas.

También hay que considerar los tumores de mastocitos en los perros. Los mastocitos son un tipo de célula del sistema inmune. Actúan ante una mordedura de insecto, una inyección, alergias o procesos similares, y por mecanismos celulares que no se conocen claramente se pueden convertir en células cancerosas. Normalmente ocurren bajo la piel y más comúnmente en perros de avanzada edad.

Hay que prestar atención de igual forma a las comúnmente llamadas verrugas. Estas son consecuencia de una infección viral, y aunque normalmente son benignas, podrían evolucionar a un estado más dañino para nuestra mascota. Son más comunes en animales de avanzada edad o que estén bajo tratamientos inmunosupresores.

En todos los casos también habrá que prestar atención al cuidado de estos bultos evitando que se produzcan ulceraciones sobre los mismos o diferentes complicaciones, así como el rápido diagnóstico y tratamiento en el que ya hemos incidido anteriormente.

Share This