La correcta higiene de nuestra mascota es un elemento fundamental para su buena salud y bienestar. Por ello, debemos prestar mucha atención a este aspecto del cuidado de nuestro perro. En lo que se refiere al baño, existen muchos mitos que es necesario desterrar. Al mismo tiempo, ofreceremos algunos consejos sobre qué es lo más recomendable para realizar un correcto aseo de nuestro amigo peludo.
¿Cuándo empezar a bañar a los perros?
Cuando son cachorros, no se recomienda bañarlos hasta que no alcanzan las 12 semanas de vida. El motivo es que los perros pueden resfriarse fácilmente en el momento del baño. Por ello, muchos especialistas recomiendan esperar a cumplir con la primera parte de su calendario de vacunación.
Sí que es verdad que podemos bañar a nuestro cachorro antes de los tres meses, siempre que tomemos las precauciones necesarias para que no se enfríe (agua templada, un ambiente cálido, etc.)
¿Cuáles son los mitos principales en el baño de los perros?
Existen una serie de creencias que conviene desterrar, ya que no son ciertas o bien estas afirmaciones necesitan matices:
1. No hace falta bañar a nuestra mascota
Con frecuencia se cree que no es necesario lavar a nuestro perro ya que los animales suelen cuidar ellos mismos de mantenerse aseados. En el caso de los gatos, sí que podríamos realizar esta afirmación, pero en el de los perros es diferente, ya que un baño con el producto adecuado les ayudará a mantenerse más limpios. Con este aseo eliminaremos productos tóxicos y suciedad debido a la polución, tan frecuente en las ciudades hoy en día.
2. El baño daña el PH de su piel
Sí que lo daña si no utilizas el producto adecuado. No deberías usar un champú cualquiera, ya que el PH de nuestra piel es diferente del de nuestro perro. Por ello, usa un producto adecuado a su PH natural, y podrás bañar a tu perro sin problemas de irritaciones.
3. Es necesario utilizar secador de pelo
El secador es una opción, pero no es siempre necesaria. De hecho, suele ser un electrodoméstico que no les gusta demasiado a las mascotas, debido a su molesto ruido y al excesivo calor que desprende. Por ello, se recomienda secar su pelo al aire. En invierno, mejor eliminar el exceso de humedad con una toalla, y dejar secar en un ambiente cálido para evitar que tu perro coja un resfriado después del baño. En este caso, también puedes optar por el secador, siempre que seques el pelo a cierta distancia para no dañar su piel.
4. Con un champú antipulgas podemos eliminar estos parásitos
Si tu perro sufre este problema, generalmente el champú antipulgas ayuda pero es necesario combinarlo con otros tratamientos complementarios para lograr eliminar estos molestos parásitos.
5. Bañarles con manguera es la mejor opción
Es una forma muy cómoda si disponemos de jardín para realizar el aseo de nuestro perro. Pero, en contra de lo que pueda parecer, el agua muy fría puede provocarle un constipado. Así que esta práctica sólo es recomendable realizarla en verano. El baño, siempre hay que realizarlo con agua templada, a una temperatura agradable para nuestra mascota 37-39 grados.










Esperamos que lo llegue a disfrutar totalmente, paciencia:). Gracias por tu comentario, saludos
Para el mio es un completo drama, desde pequeño huye cuando llega la hora aunque cuando ya está dentro de la bañera conseguimos que se calme algo.