Debemos saber que hay personas a las que no les gustan los animales sin que ello tenga ningún significado negativo. Decimos esto, porque existen estudios, de dudosa credibilidad y rigor científico, que afirman que las personas a las que no les gustan los animales, tienden a ser amargadas, egoístas, depresivas y sin buenos sentimientos…
Queremos señalar que hay personas de todo tipo y carácter independientemente de que tengan o no mascotas. El que una persona no tenga mascota, no quiere decir que no le gusten los animales o no sea respetuosa con ellos.
La afinidad con los animales parece ser que es algo más bien personal y depende de muchos factores. El que una persona sea o no amante de los animales o que disfrute de la compañía de un perro o un gato es una cuestión de preferencia personal.
Influyen por ejemplo, el lugar o ambiente donde haya crecido y los hábitos familiares que haya experimentado durante su infancia. Si una persona se ha criado en una casa donde ha habido un perro, por ejemplo, lo más probable es que le gusten los perros. Si una persona se ha criado en una casa donde siempre ha oído cosas desagradables hacia los perros (huelen mal, babean, son sucios…), es probable que de adulto tenga esa misma opinión hacia los perros y no sea un amante de los animales.
A lo mejor una persona ha tenido alguna mala experiencia con alguna mascota y le dan miedo los animales, lo cual no quiere decir que no le gusten.
Otras personas opinan que los animales son sucios, o huelen mal, o no son amigables…
Pero como decimos, son todo cuestiones personales y todas las opiniones deben ser respetadas. Así como deben ser respetados los animales desde todos los puntos de vista.
Puede ser que una persona tenga miedo a los perros, por ejemplo, y nosotros no seamos conscientes de tal hecho y no impidamos que nuestro perro se acerque a esa persona. Porque nosotros, como amantes de los perros, a lo mejor no nos hemos parado a pensar nunca que haya personas que por miedo o por la razón que sea, no les gusten los perros o se pongan nerviosas cuando el animal se les acerca.
En definitiva, lo importante es ser conscientes de la diversidad de opciones que existen y respetar todas y cada una de ellas, tengamos o no animales.









Gracias a ti por seguirnos. El miedo puede superarse pero sino fuera así, también es entendible.
La verdad es que este post ayuda mucho a la hora de comprender a las personas que sufrimos el miedo a los animales. No podemos evitarlo. Gracias por hacer que «nos entiendan» un poquito.